miércoles, 10 de noviembre de 2010


AN le dio luz verde al reactor nuclear.

Secretaria privada de Esteban le envió carta a Makled en el 2008.

Hoy reparan el techo de uno de los túneles de la autopista Caracas-La Guaira.

Gobierno dice que la inflación acumulada llega a 23%.

Protestan en el sector aluminio por vencimiento de contrato.

Parados 370 urbanismos públicos y privados.

Franklin Gutiérrez atrapó su primer guante de oro.

Indepabis pasa revista a las clínicas.

Plantean crear corriente radical del Psuv.

Invaden urbanización privada en Guatire.

Clínicas privadas desbordadas por demandas de la población.

CIDH exige a Venezuela la adopción de medidas ante violencia carcelaria.

AN rechaza debate sobre Makled y Rangel Silva.

Banqueros esperan pagos de empresas de Fernández Barrueco.

SI: Utilizan publicidad oficial para premiar y castigar a los medios.

14 niños mueren diariamente por problemas hospitalarios.

Tensión laboral en el sector público.

Sindicatos de Guayana rechazan control obrero.

450 millones invertirán Polar y Pascual en planta de leche y yogures.

Bush compara a Esteban con Mugabe.

Precios de los alimentos se han incrementado 33,7 en un año.

Tigres,Caribes y Aguilas ganaron.

Acusan a Cardenal de organizar atentado contra Juan Pablo II.

Preven que Cuba autorice mercado immobiliario tras medio siglo.

Epidemia de cólera llega a la capital de Haití.

Banca espera definiciones sobre viviendas expropiadas.

Cierran y desmantelan las gasolineras de Pdvsa en Argentina.

lunes, 8 de noviembre de 2010

LOS OBREROS CONTRA EL SOCIALISMO MAULA (editorial de Tal Cual)


El editorial de hoy de Tal Cual, titulado ‘Los obreros contra el socialismo maula‘, sostiene que “la naturaleza aberrante de este régimen” se expresa en “su creciente enfrentamiento con la clase obrera organizada”.

El editorial de hoy en Tal Cual:

Nada expresa con más claridad la naturaleza aberrante de este régimen que su creciente enfrentamiento con la clase obrera organizada. “Proletarios de todo el mundo uníos” fue el gran llamado de los comunistas de siempre para enfrentar la explotación capitalista. Y mira que resulta curioso que sean los obreros de las empresas estatizadas en estos años los primeros que han rechazado con furor esa figura paradigmática del socialismo, el fin de la propiedad privada productiva. Su razonamiento, al respecto, no puede ser más diáfano: tenemos un trabajo decente que, mediando acciones sindicales de muchos años (hasta con peinilla, presos y muertos), ha ido mejorando: el HCM, los bonos, los aguinaldos, los útiles escolares… Si caemos en manos del Estado lo más seguro es que la empresa no vuelva a abrir, o quiebre o quede en estado más o menos vegetativo. Por supuesto, si esta sobrevive, los contratos colectivos serán un recuerdo de los tiempos de opresión burguesa y las conquistas laborales terminarán en algún negocito bielorruso, con todo y comisiones.

Por si fuera poco el Inepto del caso, probablemente algún teniente experto en morteros y no en aluminio o café, emprenderá una incesante campaña para que adoremos al Jefe (que le dio la chamba y puede quitársela), marchemos obligados en cada fecha memorable del proceso, sapiemos a los panas, no reclamemos ni un bebedero en Cabimas porque eso es para guarimberos y cuidado con tu hijo el liceísta que lo vieron en mala junta. Limpios, atemorizados y humillados. Por lo pronto, sindicalistas blandos, cambiarse a oficios menos peligrosos.

En cambio la lógica gubernamental es muy otra, tomada de los manuales stalinistas. Como quiera que el gobierno es el gobierno de los proletarios (Chávez prefiere hablar de pueblo, es decir, los que votan por él) mal podrían estos tener conflictos con el líder revolucionario, quien no sólo los protege paternalmente sino que sabe lo que hay que hacer en todos los ámbitos de la vida social. Los obreros sólo defienden sus intereses en la empresa, a lo sumo los del ramo, lo que implica ceguera y egoísmo inconsciente. Los grandes asuntos: las maldades ocultas del imperialismo, la alienación mediática, los negocios con Kadafi, los precios del petróleo, el partido único, el antipatriotismo de Polar, la necesidad de una boliburguesía y el resto de los tópicos trascendentes, les son incomprensibles.

Enajenados e ignorantes, pues.

La solución de esa contradicción sólo es posible gracias a una fe de carbonero en ese Estado sacrosanto, cosa que ha pasado en escasísimos y efímeros momentos de la historia. Por supuesto son otras las pasiones que suscita un gobierno corrupto, militarista, con servicios públicos destrozados, que no hace casas ni mantiene hospitales y que tiene una suerte de cáncer ideológico terminal, además en una sociedad consumista. La sólida y vital sabiduría de la clase obrera sabe que la real proposición es que se entreguen al más incapaz y voraz de los patronos, cambiar la comida de los hijos por los laureles hipócritas de una patria de mentiras. Por eso gritan. Y ese grito es el más temible, vital y consistente que se pueda oír, en eso Marx no se equivocó.

FR.

EL DICTADOR ESTÁ PASANDO SUS INFORMES...

"¿MI NUEVO MEJOR AMIGO?"


Definitivamente la política da para todo...